unagotademarenlapiscina

En vida se convierte todo aquello que toca el agua. Esta es la gota de libertad que nos invita a vivir.

sábado, octubre 28, 2006

El niño acorde

Tic tac y nace un sentimiento. Tic tac y aflora una pasión. Tic tac y brota una lágrima invisible. Tic tac se escaparon los pensamientos. Él lo notó.

Blanquita le llama el hombre música, yo prefiero el niño acorde. Da igual, en realidad es lo mismo, las dos pensamos que es como una gramola, que su filosofía no es cartesiana, platónica o aristotélica, sino MUSICAL. Esté donde esté encuentra una canción y en ella enreda su vida y las vidas de quienes le rodean. Si es feliz desea bailar; si prefiere huir cambiará de canción pero la música también le acompañará en ese sendero que elija para escabullirse del mundo. Como diría Pau "mi música y mis letras y me voy pa' otro lao'".

Sueña que escribe y canta dormido. El aburrimiento lo borra jugando a rimar. Ensancha cada día es universo sonoro que llena su vida, donde los acordes brillan por su elegancia y las palabras por su verdad. Alguien le regaló el don de la creatividad; el niño acorde convierte en arte todo lo que piensa. Es bonito leer cómo medita en sus poesías y cómo repara en cada palabra y nota que componen sus ídolos. Alguien puso en su interior la semilla de la sensibilidad haciendo del niño acorde una especie que siempre ha estado en extinción.

¿Dónde buscarle? Cerca del cielo, tumbado sobre una nube de hachís con forma de nota, pensando ideas borrosas. ¿Dónde encontrarle? En cualquier acorde...

martes, octubre 24, 2006

Desnudez

La vida está llena de naderías. El tabú de la desnudez es una de ellas. Pepe recuerda que ninguno somos iguales desnudos. Torres lo sabe y además lo escribe para no olvidarlo nunca. Así que yo me paro a reflexionar sobre lo que ambos ya han descubierto, pero en lo que yo jamás había reparado. Quién me ha contemplado, verdaderamente, desnuda. Desde luego, no quien yo tenía en mente.

Cuando mirar es suficiente, cuando una lágrima es un libro y una sonrisa un espejo. Cuando una caricia grita en silencio lo que anhela. Si camino en círculos, no pienso demasiado en nada en particular. Las hojas cambian de color y todos sabemos qué les está pasando: mudan mudas de situación y estación.

Ni siquiera yo puedo poner precio a lo poco que padezco; ni siquiera poner nombre a lo que siento hoy, ayer...ni antes de antesdeayer. Si yo no me he visto jamás desnuda quién lo ha hecho. Quizás la Luna tiene espías para mis pligues, manchas, huecos, vello, huellas...

Como un otoño de hojas perennes

Leo dice que parece una niña. De acuerdo, asumo que tiene un aire de pre-púber indiscutible, pero precisamente, por eso me vuelve loca, porque es como un niño indefenso que necesitan que le quieran. Supongo que no me puede abrazar como me gustaría, pero es tan...

Es que dónde se ha metido él. Se supone que está en alguna parte y se supone que no muy lejos de aquí. Pero me gustaría ser capaz de verle, quizás ya le conozco o quizás no. Seguro que el día que lo encuentre sumergiré mi mano en su pelo para que sienta que le quiero, sí ahí, justo ahí, muy cerca de su cuello. Le dará un escalofrío y él también lo sabrá.

Caerá en la cuenta de que soy lo único imprescindible para su felicidad. Sabrá que el camino se estrecha sin mí, que si yo las canto las canciones son más bellas, que si yo los leo los versos tienen un sentido único, que si yo lo preparo el café sabe mejor, que si yo las hago mis caricias sanarán cualquiera de sus heridas, que si yo los escucho los problemas perderán su nombre, que si yo le quiero la angustia se quedará sin víctimas...pero necesito que él lo sepa.

Hasta entonces, como diría el más grande, perdonen la tristeza.

La fabulosa historia de Bangi Poulain

Trabajaba probando sillas, más bien, modelos de sillas. Tenía unas posaderas de la mejor calidad para detectar el auténtico grado de comodidad de cualquier asiento que pasara por su trasero. Nadie sabía cómo. Ni su jefe, ni sus compañeros, ni tampco ninguna de sus amigas fue nunca capaz de descubrir la procedencia de ese don de su retaguardia para valorar la confortabilidad de cualquier silla. Pero ella siempre aprovchó esa facultad innata que tantos beneficios le reportó.

Meses más tarde lo descubrí por casualidad. La piel y musculatura de sus glúteos no eran mejores que las del a cualquier jovencita de su edad; la respuesta residía en el agujero negro que escondía. Su sensibilidad procedía de sus peculiares, pero respetables, prácticas nocturnas.

Bangi pernoctaba de un modo muy diferente del que solían preferir el resto de las féminas, incluso, las de su misma generación, supuestamente más proclives a tales prácticas sexuales.

Cada mañana cuando Bangi se levantaba para ir a trabajar camino de la mueblería donde probaba todo tipo de asientos, desde sillas de oficina hasta sofás familiares pasando por rígidas banquetas de cocina, su trasero se encontraba en el más crítico de los estados. El dolor producido por las penetraciones de sus acompañantes, aquellos moradores de la noche que sucumbían a sus deseos, ese sufrimiento de sus posaderas facultaba a la joven Bangi para discernir de inmediato la calidad de cualquier reposa culos. Capaces de ofrecer a sus clientes la mayor comodidad, los dueños de la mueblería se hicieron de oro, gracias a la vida sexual de Bangi. Esta es su historia.

La argentinidad por contagio. En la edad de la joda...

-Ricardo pero por dios qué querés?
- Flaca, la plata que resién te dejé!
- Pero de qué plata me hablás boludo, qué decís?
- Ché la guita de tu papá!
- Ricardo estás enserio..? De verdad pensás que so voy a dejarte un pesito de los pocos que mi papá me dejó?
- Flaca pero que te pasó, estás acobachada, dale por qué no me das bola?
- Ricardo vos me estás cargando????????? Tenemos asuntos más importantes boludo. Me estás comparando la boquita de dos pives, tus pives, con los problemas absurdos y las pelotudeses que te traés con las minas? Sí querés la plata para andarte de putas te sacás la guita de la merca que te pasa ese desgrasiado de tu amigo Raúl!
- So nunca en mi vida me gastaría la plata de los pives en eso y vos lo sabés mi amor...
- Andáte, no te aguanto, andáte!

domingo, octubre 01, 2006

Wake me up when September ends...

El estío bostezó por última vez hace nueve días, hoy se cumplen diez. Pero la realidad es que si mi abuela ha sacado del armario su frase favorita ("tengo los pies como la nieve")seguramente sea porque de verdad el otoño ha llegado, incluso a Alicante. Mi madre ha arrancado la hoja del calendario. Mi padre llega tarde a casa porque ha iniciado su particular "vuelta a la facultad de Sociología". Yo, por mi parte, empiezo a sentirme extraña en este clima humedo y templado. Tengo ganas de marcharme, a pesar de la incertidumbre de este curso.

He colocado en el MP3 las canciones más nostálgicas que he encontrado. Bajo vestida a la playa y me dedico a dibujar formas en la arena húmeda con los pies, mientras pierdo mi sentido común mirando al horizonte. He cambiado el hielo por la leche en mis cafés. Imagino qué estaría haciendo ahora en Madrid, probablemente caminaría por Gran Vía camino de algún cine, sola o no.

Egoísta. Me pregunto si las Erasmus se acordarán como yo lo hago de mi Madrid del alma.

martes, septiembre 26, 2006

Piensa rápido y habla despacio

¡Hazlo! se dijo mientras la rabia se apoderaba como una plaga de sus sentimientos más bajos. ¡Hazlo! porque nadie te regalará nada, porque las cosas y los tiempos han cambiado desde que alguien se preocupó y preguntó acerca de las carencias del cerebro de las féminas ¿será cierto? ¿serán peores, mediocres, idiotas, ineptas, lerdas, incapaces...? Así que ¡Hazlo! o nunca te perdonarás haberte subordinado de este modo, haciendo el ridículo más patético en mitad de una multitud que te contempla, expectante por conocer tu reacción, por esquivar los rayos de odio que dispara tu mirada ojinegra. Por lo que más quieras ¡Hazlo!